7 de septiembre de 2007

Medio vaso lleno de vida light

Hace unos días estoy en una especie de plan saludable, en el que me cuido en las comidas haciendo una dieta supervisada severamente por mi nutricionista (tiene razón… una bola de fraile rellena con dulceleche más, y para trasladarme en vez de caminar iba a rodar). A la tortura de la lechuga constante (me estoy por convertir en canario) y las seis comiditas diarias, se suma una hora de caminata diaria, tarea que verdaderamente disfruto mucho. El recorrido inicia en mi casa, donde me enchufo a mi emepetrés con canciones bien sandungueras (¡¡que no decaiga!!) y camino a paso animado por una calle recta, sin otras que la corten, lo cual beneficia mucho a las personas que circulamos por ahí, ya que no debemos estar atentos a que nos pase por arriba algún transporte despistado. Son dos kilómetros de calle recta, y a los costados la nada: campo, más campo, alguna vaca curiosa, campo, y más campo. Así hasta llegar al balneario que se creó en torno al Río Areco… modesto pero limpito, eso si.
Lamentablemente por razones meramente burocráticas y de lavadas de manos, el balneario esta semi-abandonado, y alguna manada de adolescentes con creencias de viveza terminó de hacer pelota lo que más o menos quedaba en pie esperando la nueva temporada de verano.
Toda esta explicación tiene su razón de ser. Paciencia.
Hoy conté con la compañía de una amiga que se sumó a mi movida saludable, por lo cual el emepetrés quedó descansando en su estuche, y le dimos a la lengua (charlamos, quiero decir…) todo el camino. En eso estábamos, cuando me comentó que hace unos tres días le duele la cabeza, sobre todo cuando se pone nerviosa (o se le sale la cadena, como digo yo). La explicación más lógica que se me ocurrió darle es que cuando se pone nerviosa, se tensionan los músculos de cuello y espalda y eso jode a las cervicales y demás (no soy dotora, no esperen mas detalles). Su respuesta fue algo medio vago, como “naaaaaaa… te parece, gorda? Si yo no me caliento demasiado por nada…”
Llegando al sector del balneario donde debemos pegar la vuelta, nos detuvimos en la orillita del río: silencio absoluto, se respiraba paz, aire puro, había un grupo de patos silvestres nadando despreocupadamente y pescando, mojarritas saltando por todas partes, algunas garzas distraídas, los sauces llenos de brotecitos asomando impúdicamente de las ramas, mi perra (La Tota) corriendo y zambulléndose cual Meolans en el agua en pos de los patos… me empaché bien el espíritu de toda esta belleza, simple, sencilla, pero que me reconforta tanto y me carga tanto el alma de cosas buenas. En eso estaba cuando de repente me di cuenta de que estábamos hablando las dos al mismo tiempo y ninguna de las dos escuchaba a la otra, hasta que yo empecé a escuchar. Y el “diálogo” era más o menos así:

Yo – Qué lindo esto, boluda… y pensar que lo tenemos tan al alcance, gratis, y ni nos damos cuenta...
Amiga – Qué lástima, cómo dejaron venir abajo esto, son unos negros…
Yo - …mirá, mirá!! Mirá cómo se zambullen los patos para pescar!! Cosita!!
Amiga - …y encima nadie se calienta, todos los árboles tirados, cuánto les puede costar levantar un árbol??
Yo - … (inhalando y exhalando profundamente) respirá hondo gorda… sentí que grosso como se llenan los pulmones de aire puro y fresco, el sol tibio en la cara…
Amiga – Sé, pero mirá los pendejos de mierda las cosas que han hecho… ¿qué necesidad de quemar el quincho pueden tener? Son unos negros...
Yo - …me hace sentir viva esto… el fin de semana lo voy a traer a Fran para pescar mojarritas, ahora que vienen los días lindos podríamos venir y hacer picnic, ¿no? O traer unos barriletes, o la pelota…
Amiga – Y yo que quería hacer mi fiesta de casamiento acá…
(Acá es donde empecé a escuchar)
Yo - ¿eh?
(Acá es donde mi amiga empezó a escuchar)
Amiga - ¿qué?
Yo - ¿Que te ibas a casar acá?
Amiga – Si… ¿qué tiene?
Yo – Pero gorda… ¿te estás haciendo mala sangre por que está todo medio hecho mierda y porque vos pensabas casarte acá?
Amiga – Y… si...
Yo – Pero vos no sos más boluda porque no tomás envión, ¿no?
Amiga - …
Yo - ¿Sabés cuánto falta para que te cases con el huevón de tu novio? Mejor si no te casás nada con ese pelotudo a rosca. De acá a que vos te cases esto capaz que no exista, o si, ¿qué sabés? Además en una semana lo ponen a tiro de nuevo, si se calientan un poco... ¿o te olvidás que todos los años es igual?
Amiga - … y bueno… es que me pone mal que esté todo destruido.
Yo - ¡No rompás las pelotas! No es que te ponga mal, es que no hay p… que te venga bien. En vez de disfrutar todo esto hermoso que te deja la naturaleza a tu alcance, te estás haciendo mala sangre criticando a no sabés quién por no hacer nada. Te vas a morir de un pico de presión a los 30 años nena.
Amiga - …
Yo - Y después me preguntás por qué te duele la cabeza? ¡Ya me pusiste del culo!
Amiga - ¿qué, te parece que será por eso?
Yo – (apretando los dientes) Si gorrrrda... no me parece. ES por eso. Relajaaaaaate...
Amiga - ...si... puede ser. Te hice calentar, no? Je, je, no pierdo el toque ni aunque pasen los años.
Yo – (Suspiro mientras me resigno una vez más) Vamos, dale. Hay que volver. Cómo se nota que te quiero mucho, boluda... sabés cuántas veces te hubiera mandado a cagar sino, no?!?!
Amiga – Yo también te quiero mucho Gor.


No apunto a que no haya que calentarse por nada, pero tampoco me parece saludable estar haciéndose mala sangre por todo. Sobre todo por lo que no tiene remedio. Y muchísimo menos, por lo que si lo tiene...
Viendo el vaso medio lleno es la mejor manera de vivir.


10 comentarios:

Chechu del viejo San Telmo dijo...

Adhiero, pero...
Si, "pero" porque a veces te inundan la capocha los quilombos y si no te sale eso de nadar, en vez de ser apreciado, el medio vaso te puede ahogar... Es una cagada que pase pero a veces resulta inmanejable... por suerte hay cables a tierra, ojitos que te aman, amigos que te paran... y ahi volves a disfrutar de las cosas importantes. Nada más.

Claudia dijo...

MISS Taio:me dirijo a Ud por segunda vez,por este medio y es un verdadero placer para mi.Sus palabras siempre despiertan mi interés.Como ya puede imaginarse Ud,conozco el lugar que describe y coincido en varios aspectos con Ud y da mucha bronquita las cosas que hacen esos seres sin capacidad para ser medios inteligentes,y al ver las cosas que hacen solo me inspiran mucha pena,porq realmente son dignos de lástima, al actuar en esa forma,carecen de respeto hacía los demás,alguién que destruye algo que no le pertenece es un perfecto ser sin respeto alguno y esto se agrava si lo que se destruye es propiedad de muchas personas.Y con respecto a la otra parte de su comentario;como ud bien me conoce soy bastante leche hervida ( demasiado para mi gusto)pero me esfuerzo por revertir eso y trato de no incrementar mi fobia a las hormonas de los sábados por la noche.Y por último creo que siempre todos tenemos más energías para quejarnos que para agradecer y siempre deseamos lo que no tenemos y eso si que es un mal general,pero bueno para empezar a cambiar eso me sumo a intentar ver lo mucho que hay para gozar y tratar de quejarme menos,para finalizar Miss Taio le recuerdo que por aquí se la quiere,y para cargar las pilas la invito a dar una vueltita en motoneta ,jejeje!

SOPHIE dijo...

Me dio mucha risa leer el diálogo... me sentí como mosquito entre uds. dos y me imaginaba el lugar por un lado lindo (como vos lo sentías) y por el otro un desastre (como tu amiga me lo hizo sentir).
Es gracioso que en un mismo texto se pueda "ver" un lugar de dos maneras distintas. Prefiero quedarme con el vaso medio lleno... siempre!.

Vivir con las cosas más positivas hace mejor, y alivia el sentimiento de comer lechuga todo el día!. jajaa. Besos!!!

miriam dijo...

Jajajajaja, ver escrito un diálogo verídico es algo que deberíamos hacer más seguido para poder aprender a escuchar (leer) lo que decimos.

De verdad no sé cómo vos no terminaste con dolor de cabeza sin pegarle un sopapo a tu amiga...

Taio dijo...

Chechu: ahogarse en un vaso medio lleno de agua es bastante lamentable... un salvavidas, no te va? Agarrate fuerte de las cosas que no se inundan.

Clau: si! si! vuelta en la motoneta de venigggia!!! Yo también la quiero, Miss Cafiola potris porno de cabellera en llamas.

Sophie: Mi amiga es especialista en hacer sentir que TODO es un desastre, pero tiene muchas cosas buenas que hacen que no la mate (por ahora). La lechuga se ha vuelto mi alimento básico. Aprendí que por un largo tiempo va a ser mi mejor amiga, que lo parió, así que aplico: "si no puedes con el enemigo... únetele!!". Y como dice "Bestiaria" en su blog, enumerando las 50 frases que más odiamos las mujeres: "Y toooooda la gelatina que quieras"...

Miriam: no termino con dolor de cabeza porque he aprendido a hacer con las palabras de mi amiga lo mismo que con los tubos fluorescentes: viste que al principio el zumbido que emiten es molesto, pero después se vuelve parte del entorno y casi no se escucha? lo mismo hago con "mi gorda". Es toda tarada, pero se hace querer.

Bienvenidas las nuevas visitantes, gracias a todas por pasar, güelvan pronto. Ta lueeego...

Graciela L Arguello dijo...

Hola, Taio, estuve sin venir por acá un rato demasiado largo, y me disculpo, pero me alegro de haberme hecho un tiempo para pasear con vos por tu parque, tan hermoso. Es verdad que tiene sus aspectos descuidados, pero igual la pasamos bárbaro, y la Tota nos cuida de cualquier sobresalto, así que cuando quieras, invitame de nuevo. Como ves, me metí de verdad en tu descripción, tan mágica, que ni el vaso medio vacío de la amiga que vino con nosotras logró disminuir el disfrute.

Taio dijo...

Graciela: preparate el equipo de mate y vamos cuando quieras, creo que te gustaría tanto como a mi.
Besos!

gurisa dijo...

Hola!! Che... hace tiempo que nada por acá, eh??

Bué, pasaba para avisar que tengo blog propio. De mi perfil directo a mi nuevo "hogar".

Te espero

Miriam

Latamoderna dijo...

Qué cierto... :)
Saludos

Taio dijo...

Gurisa: por allá andaré en cuanto mi día de sólo 24 horas me lo permita. Gracias por la paciencia, ando perezosa con los post.

Latamoderna: si, no? Saludos para vos también. Gracias por pasar.